La película "Creer o morir" se ha posicionado como un proyecto cinematográfico que transmite un mensaje poderoso sobre la fe, la esperanza y la fortaleza en medio de las adversidades.
Protagonizada por jóvenes talentos oriundos de Cabimas como Anita Acurero y Omalbis Rojas, esta producción venezolana ha logrado captar la atención tanto en el país como en el extranjero, con un estreno reciente en España.

Anita se adentró en el mundo cinematográfico con la inocencia y emoción propias de su edad, y desde el primer momento sintió que todo era como estar en familia.
“Me recibieron muy bien, me brindaron mucho apoyo y consejos que me ayudaron a aprender a actuar mejor”, comenta con alegría y gratitud la niña.
Su experiencia tras cámaras fue tanto un aprendizaje como un crecimiento personal, destacando especialmente el acompañamiento del señor Luis, quien le orientó sobre la importancia de no mirar a la cámara y mantenerse fiel al personaje que interpretaba.

Uno de los momentos que más recuerda es el desafío de filmar la escena donde tuvo que subirse a una tubería, un episodio que le generó nervios y risas: “No fue fácil, pero valió la pena”. Comentó con entusiasmo contagioso y la complicidad.
El llamado para formar parte de este proyecto llegó de la mano de Rebeca Gorín, la directora, cuyo anuncio fue una sorpresa para Anita y su familia. La pequeña confiesa la emoción y la curiosidad que despertó en ella el concepto de “proyecto cinematográfico”, algo completamente nuevo en su vida: “Busqué qué era eso y cada día esperaba saber cuándo me tocaría grabar”.

Hoy, Anita celebra con orgullo que su dedicación y esfuerzo se reflejan en la película, que muy pronto estará disponible para el público venezolano.
Al proyectar su futuro, Anita no duda en querer seguir en el mundo del cine, aunque también quiere combinarlo con su pasión por la música, pues ambas disciplinas forman parte de su ser. “Me gustaría hacer las dos cosas a la vez, porque son muy bonitas y divertidas”, afirma con ilusión.

Consciente del valor de los sueños y la fe, Anita hace un llamado a otros niños para que crean en sí mismos y persistan en la búsqueda de sus metas: “Primero es la fe, creer, porque sin Dios nada”. Sus palabras reflejan una madurez inesperada, que se convierte en su consejo más valioso para quienes aspiran a seguir sus pasos.
Voces como la de Anita emergen para enriquecer la historia detrás de cámaras, mostrando que el talento y la pasión pueden encontrarse en todos los rincones del casting, y que las nuevas generaciones vienen pisando fuerte en el cine nacional.
Andrea Barrueta/Pasante/Fotografías Wilber Marval
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