Lunes 26 de enero de 2026
Al Dia

Consternación en el barrio San Pedro por el cobarde asesinato de Lisbeth Martínez Azuaje

A Lisbeth Martínez (58) le encantaba escuchar música desde que se levantaba bien temprano por la mañana, pero el pasado jueves 13 de noviembre, el silencio dentro de su residencia en el callejón Buenos Aires del barrio San Pedro en Maracaibo, dejaba entrever a sus familiares que habitan en los alrededores que algo no estaba bien.

Consternación en el barrio San Pedro por el cobarde asesinato de Lisbeth Martínez Azuaje
Lisbeth Gioconda Martínez Azuaje (58) era enfermera de oficio y Lic. en Contaduría Pública. Foto: Xiomara Solano.
Facebook Twitter Whatsapp Telegram

A Lisbeth Martínez (58) le encantaba escuchar música desde que se levantaba bien temprano por la mañana. Lo primero que hacía al amanecer, era encender su radio para preparar el café y compartirlo con su madre María Azuaje y dos hermanas que residen justo al lado de donde ella vivía. Pero el pasado jueves 13 de noviembre, un silencio ensordecedor dentro de su casa en el callejón Buenos Aires del barrio San Pedro en la parroquia Manuel Danigno en Maracaibo, dejaba entrever a sus familiares y vecinos cercanos que algo no estaba bien.

María Azuaje (82), cerca de las siete de la mañana, al notar la ausencia de la mayor de sus hijas decidió ingresar al inmueble y se encontró con la escena más terrorífica y dolorosa de su vida. Lisbeth Gioconda Martínez Azuaje yacía sobre el piso de su casa muerta, como consecuencia de un brutal ataque en el que la apuñalaron y luego la estrangularon para robarle su Hyundai Accent, entre otras pertenencias.

Poco a poco la fatal noticia se esparció por el referido vecindario creando un ambiente de confusión y mucha consternación, ya que la infortunada mujer (enfermera de oficio por más de 30 años) era una persona muy querida por la comunidad de San Pedro y nunca tuvo problemas con ninguno de sus vecinos. Nadie podía entender, quien o quienes, pudieron ensañarse con tanta brutalidad contra la humanidad de Lisbeth Martínez.

Además de su vehículo, los asesinos también se robaron un aire acondicionado, su cartera con tarjetas de débito y documentos personales, joyas y un juego de llaves de la casa. Cuando los agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) se presentaron en el lugar, una de las primeras cosas que analizaron es que las puertas de la casa no fueron violentadas.

Trascendió que junto a Lisbeth Martínez estuvieron cuatro sujetos en su residencia un día antes del femicidio, quienes al parecer, son mecánicos automotrices y estaban reparando dos carros: un Renault modelo Logan y un Hyundai Accent. Tanto sus vecinos como sus familiares, indicaron a las autoridades que los supuestos "mecánicos" eran personas conocidas por Lisbeth Martínez.

Sospechosos

Según relataron los familiares de Lisbeth Martínez, estos cuatro hombres están desaparecidos desde que se conoció la noticia del femicidio. También dijeron que tenían días reparando los dos carros y que gozaban de la confianza de Lisbeth Martínez. Al parecer, dos de estos sospechosos ya fueron capturados por la policía pero aún faltan sus compinches de quienes se desconoce sus paraderos. El Hyundai Accent tampoco ha sido localizado por las autoridades.

Por los momentos, comisiones especializadas se encuentran tras la pista de estos dos presuntos asesinos, pues todo apunta a que son los responsables del cobarde femicidio. La partida física de la infortunada mujer tiene consternada a la comunidad de San Pedro, pues fue descrita como una persona amable y caritativa, consecuente con sus vecinos más allegados y sus familiares.

Lisbeth Gioconda Martínez Azuaje era madre de un hijo graduado de ingeniero y que reside en los Estados Unidos desde hace años. Fue enfermera de oficio egresada de La Universidad del Zulia y también obtuvo un título como Contadora Pública, además de realizar una especialización en la URBE. La autopsia realizada a su cuerpo determinó que murió por apuñalamiento y asfixia mecánica.

Los familiares de Lisbeth Martínez expresaron que las puertas de la casa no fueron violentadas. Foto: Xiomara Solano.
Esta es la casa de Lisbeth Martínez, el lugar donde ocurrió el femicidio. Foto: Xiomara Solano.

Noticia al Día / José Gregorio Flores

Noticias Relacionadas