HOY DÍA DE LA JUVENTUD.
DE NUEVO CON USTEDES.
Venezuela no está derrotada, en medio de las carencias, del desgaste, de la incertidumbre hay una verdad que se abre paso: Ningún país se reconstruye sin líderes preparados, éticos y capaces de unir a la gente.
Siento una gran responsabilidad y recae sobre mí parte de la gran misión de vida de formar el liderazgo emergente.
La universidad Rafael Urdaneta, en la cual dictó clases de liderazgo es pionera en la formación de esos líderes emergentes que conducirán los destinos de una Venezuela mejor.
La formación del liderazgo emergente, no es un lujo ni un proyecto lejano. Es una urgencia nacional. Es la medicina social que necesitamos para sanar al país, a sus instituciones, recomponer la convivencia y abrir caminos donde hoy sólo vemos obstáculos.
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Necesitamos jóvenes y profesionales que entiendan el país, que sepan escuchar, que puedan negociar sin odio, que conviertan la frustración en propósito y el dolor en servicio.
Líderes que no repitan los viejos y nocivos patrones de conducta, sino que inauguren una nueva forma de ejercer el poder: con responsabilidad, con empatía y con visión. Necesitamos líderes servidores y no servidos.
Necesitamos un verdadero liderazgo capaz de asumir el poder, de llegar a los grandes centros de decisiones, donde su guía sea el respeto hacia DIOS y la razón sea la luz que guíe sus pasos.
La Venezuela que viene exige carácter, preparación y grandeza y esa grandeza empieza hoy, en cada espacio donde se forma un líder emergente, en cada aula, en cada comunidad, en cada organización.
Hoy, en vuestro día mis queridos líderes emergentes, ¡¡¡debemos entender que “ el rostro más vivo de la dignidad humana… ES EL DE LA JUVENTUD…!!!
Ser joven en este tiempo no es un privilegio, es una gran responsabilidad histórica.
Es la hora de la construcción de un gran país donde la política sea un servicio, donde la juventud venezolana sea el punto de partida de una nueva ética,si ustedes asumen éste compromiso, pueden abrir el camino hacia una gran VENEZUELA, justa, fraterna y verdaderamente humana, donde hacer política no sea una acción para la riqueza, sino una actividad para la grandeza.
Como bien lo menciona Santo Tomás de Aquino en sus libros políticos, un propósito de vida para la bienaventuranza y la conexión con el divino creador.
OH JUVENTUD VENEZOLANA FUERZA AZUL DEL PORVENIR…!!
HASTA MI PRÓXIMA ENTREGA.
Politólogo Julio Urribarri Fonseca
Doctor en Ciencia Política y profesor universitario.
Maracaibo, 12 de febrero del 2026