Lo que comenzó como un regalo de inicio de año se ha transformado en un hito sin precedentes para la música latina. A pocos meses de su lanzamiento el pasado 5 de enero, el nuevo álbum de Bad Bunny, Debí tirar más fotos, ha redefinido los estándares del éxito comercial y artístico, consolidando a "Benito" como el líder indiscutible de la industria global.
Un dominio absoluto en las listas
El impacto del álbum se traduce en cifras que marean. Con un estimado de 6.3 millones de unidades equivalentes vendidas a nivel mundial (sumando ventas físicas, digitales y streaming), el puertorriqueño ha logrado lo que pocos: desplazar a figuras de la talla de Taylor Swift en el Billboard 200.
Este logro marca el cuarto álbum del artista en alcanzar la posición número 1 en la prestigiosa lista estadounidense. Además, su rendimiento en plataformas digitales ha sido fulminante: el disco rompió el récord en Spotify al convertirse en el álbum de un artista masculino que más rápido alcanzó los mil millones de reproducciones, lográndolo en tan solo 13 días.
El regreso a la esencia: ¿Cuál es la clave del éxito?
A diferencia de proyectos anteriores más experimentales o volcados al trap, DEBÍ TIRAR MÁS FOTOS es una oda a la identidad puertorriqueña. La crítica y los fans coinciden en que la clave de este fenómeno reside en su propuesta sonora:
Fusión de géneros: El disco mezcla el reggaetón moderno con ritmos tradicionales como la salsa, la plena y la bomba, rescatando la riqueza cultural de la isla.
Hits instantáneos: Temas como "NUEVAYoL", "VOY A LLEVARTE PA PR" y "BAILE INOLVIDABLE" no solo dominan las listas de reproducción, sino que se han vuelto virales en redes sociales de manera inmediata.
Aprobación de la crítica: No solo se trata de números. La revista Rolling Stone ya ha catalogado la producción como el mejor disco de 2025, destacando la capacidad del artista para evolucionar sin perder su esencia.
Un legado que se expande
Con este proyecto, Bad Bunny demuestra que su techo aún está lejos de alcanzarse. Al superar sus propias marcas personales, el "Conejo Malo" reafirma que la música en español no solo compite en el mercado anglosajón, sino que dicta la pauta de lo que el mundo escucha.
Noticia al Día/Billboard