Con más de 60 años de carrera artística, Vikki Carr se ha consolidado en la industria del espectáculo como una de las intérpretes de balada romántica más trascendentales de todos los tiempos. Nació en Texas en la década del 40 en el seno de una familia mexicana y su verdadero nombre es Florencia Vicenta de Casillas-Martínez.
Tras ser reconocida como la “cantante de los presidentes”, artistas de la talla de Frank Sinatra, Elvis Presley y Ella Fitzgerald, entre otros, celebraron y elogiaron el legado musical que sigue cultivando hasta el presente cuando está próxima a cumplir en el mes de julio 85 años de edad.
Su carisma y voz la convirtieron en una figura recurrente en los eventos de gala de la Casa Blanca, logrando hitos específicos con los presidentes, Richard Nixon, Gerald Ford, Ronald Reagan, George Bush y Bill Clinton. Fue pionera en unir culturas, grabando más de 60 álbumes y ganando tres premios Grammy por su música en español. También actuó ante la Reina Isabel II en Londres.
Hay una anécdota muy recordada durante una presentación, cuando intercambio un diálogo con el entonces presidente estadounidense Gerald Ford. Según la autobiografía del exjefe de estado Ford le preguntó qué platillo mexicano le gustaba más, a lo que él mandatario respondió: "Me gusta usted", generando un momento incómodo para la Primera Dama, Betty Ford.
Ganadora de tres premios Grammy, consolidó su estatus internacional con éxitos como "It Must Be Him", con su estilo versátil en pop, jazz, country y baladas románticas en español. Fundó la Vikki Carr Scholarship Foundation en 1971 para jóvenes latinos, destacando su carrera de más de seis décadas, consolidándose como una figura pionera que triunfó en el mercado anglo y latino.
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