Dice el viejo refrán: “Al que le pique, que se rasque”, a lo que bien podríamos agregar: “Como sea”. Y es que, cuando las manos (o las pezuñas) no alcanzan, el ingenio se agudiza para encontrar la solución.
Quien no tiene pareja que le ayude con la tarea, debe resolver por cuenta propia. En el mundo humano, esto suele referirse a la autoestimulación o a otras alternativas personales; en el reino animal, la necesidad de alivio no es muy distinta y exige el mismo nivel de recursividad.
Otro dicho sentencia: “El que se pica es porque ají come”. No sabemos si la protagonista del video probó algo picante en el menú del día, provocando ese desespero por rascarse. Lo cierto es que, como el olfato no le alcanzaba para llegar al punto exacto, “peló” por un mango de escoba para solucionar el problema.
Finalmente, hay quienes rezan: “Sarna con gusto no pica, y si pica, no mortifica”. Si la molestia fue causada por algo que comió o por meterse en el corral equivocado con la intención de enamorar a una "vaquita bonita", entonces el picor fue ganado por voluntad propia. Al final del día, la moraleja es clara: si te pica, te rascas… como puedas.
Noticia al Día / Video: Cortesía