La jornada dominical de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) cerró con el clásico duelo felino entre Leones del Caracas y Tigres de Aragua, disputado en el estadio José Pérez Colmenares de Maracay. El compromiso, que se perfilaba como uno de los más atractivos de la quinta semana, terminó siendo interrumpido por la lluvia y declarado oficial tras más de dos horas de espera.
Hasta el momento de la suspensión, los Tigres dominaban con autoridad 5-0 luego de cinco entradas completas. La ofensiva aragüeña castigó temprano el pitcheo capitalino y logró construir una ventaja sólida que resultó definitiva. El sexto inning apenas había comenzado cuando un fuerte aguacero obligó a detener las acciones.
Los más destacados de los bengalíes fueron Jean Pinto, quien lanzó las cinco entradas legales sin permitir carreras, ponchando a un contrario, otorgando un boleto y permitiendo cuatro imparables, mientras que la ofensiva la comandaron D´ Orazio con jonrón, impulsada y anotada y Leobaldo Cabrera, quien contribuyó con dos carreras para la causa local.
Los protagonistas del triunfo bengalí fueron Jean Pinto, quien se encargó de las cinco entradas reglamentarias con gran solvencia, sin permitir carreras, con un ponche, un boleto y apenas cuatro imparables admitidos. En la ofensiva, el liderazgo lo asumieron D’Orazio, que brilló con un jonrón, una carrera impulsada y otra anotada, junto a Leobaldo Cabrera, quien aportó dos rayitas fundamentales para la causa local.
La decisión de los árbitros de dar por concluido el encuentro permitió a los bengalíes romper una racha negativa de seis derrotas consecutivas, un alivio importante para el club que venía de atravesar su peor tramo en la campaña. Con este triunfo, Aragua recuperó terreno y volvió al segundo lugar de la clasificación general, manteniéndose en la pelea directa por los puestos de vanguardia.
Por el contrario, los Leones del Caracas sumaron su cuarta derrota en fila, un golpe que los mantiene en la zona media de la tabla y que refleja las dificultades recientes del equipo para encontrar consistencia tanto en el pitcheo como en la ofensiva.
La suspensión por lluvia, aunque inesperada, terminó favoreciendo a los Tigres, que aprovecharon su ventaja en el marcador para reencontrarse con la victoria y cerrar la semana con un aire renovado.