Jannik Sinner estuvo al borde de la eliminación como campeón defensor, pero logró revertir un partido que se le escapaba de las manos ante el estadounidense Eliot Spizzirri (4-6, 6-3, 6-4, 6-4). El combate, que se extendió por 4 horas y 40 minutos, estuvo marcado por las agobiantes condiciones climáticas, que afectaron visiblemente al italiano y lo llevaron al límite físico.
La situación se volvió crítica en el tercer set, cuando Sinner, sufriendo calambres y visiblemente rígido, cayó 3-1 en contra y pareció cerca del abandono. Fue entonces cuando, tras una desesperada mirada a su equipo, solicitó asistencia al árbitro. La aplicación del protocolo por calor, que incluyó el cierre del techo de la pista, resultó decisiva.
La interrupción cambió el ritmo del duelo. Mientras Sinner recuperaba fuerzas, Spizzirri perdió el impecable nivel mostrado hasta ese momento. Aprovechando los errores de su rival y sostenido por un saque confiable en momentos clave, el italiano completó una remontada que evitó una de las mayores sorpresas en la historia reciente del Abierto de Australia.
Noticia al Día / EFE