El Real Madrid dio un giro significativo en su postura histórica respecto a la Superliga europea al alcanzar un acuerdo con la Uefa y la European Football Clubs (EFC), un paso que las tres partes presentan como un avance “por el bien del fútbol europeo”. El entendimiento llega tras meses de negociaciones y pone fin a una etapa de tensión entre el club blanco y el organismo rector del fútbol continental.
Según el comunicado conjunto, el pacto se basa en principios que la Uefa ha defendido en los últimos años:
Respeto a la meritocracia deportiva, búsqueda de una sostenibilidad económica real para los clubes y mejoras en la experiencia del aficionado mediante nuevas tecnologías.
“El acuerdo se enmarca en un modelo de fútbol europeo que premie los resultados dentro de la cancha y evite formatos cerrados”, señala el texto, subrayando la importancia de mantener un sistema competitivo basado en el rendimiento deportivo.
El comunicado también destaca la necesidad de fortalecer la estabilidad financiera del ecosistema futbolístico, un tema que preocupa especialmente a los grandes clubes ante el incremento de costos operativos, salarios y exigencias del calendario.
Otro punto clave del acuerdo apunta a la modernización del espectáculo. Las partes mencionan la intención de mejorar la experiencia del fanático a través de herramientas tecnológicas, lo que podría traducirse en plataformas digitales más integradas, nuevas dinámicas de interacción en estadios y formatos innovadores de transmisión.
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