A las puertas del inicio de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno, el papa León XIV ha lanzado un enérgico llamado a la paz mundial. Durante el rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, el pontífice estadounidense instó a las naciones en conflicto a adoptar una "tregua olímpica" que permita abrir vías de diálogo y distensión.
Asomado a la ventana de su estudio ante miles de fieles, el obispo de Roma destacó que la cita deportiva en Italia, que arranca oficialmente este viernes 6 de febrero, debe ser algo más que una competición.
"Estos grandes eventos deportivos constituyen un fuerte mensaje de fraternidad y reavivan la esperanza de un mundo en paz, que es también el sentido de la tregua olímpica", afirmó el Santo Padre.
León XIV hizo un llamamiento directo a la esfera política, pidiendo que aquellos que "ocupan puestos de autoridad" aprovechen el marco de los Juegos para realizar gestos concretos que detengan las hostilidades.
No es el primer gesto del papa hacia la cita olímpica. El pasado viernes, el pontífice ya se había dirigido a los atletas y voluntarios, recordándoles su papel como embajadores de los "valores auténticos del deporte":
Lealtad y respeto: Como bases de la convivencia.
Inclusión social: Como meta para no dejar a nadie atrás.
Fraternidad: Para derribar los muros de la indiferencia.
Finalmente, el Papa aseguró sus oraciones por el éxito organizativo del evento y envió su bendición apostólica a todos los participantes, calificándola como una "prenda de favores celestiales" para los días de competición.
Los Juegos de Milán-Cortina 2026 reunirán a deportistas de 93 países entre el 6 y el 22 de febrero. Esta edición número 25 de los Juegos de Invierno será sucedida por los Juegos Paralímpicos, manteniendo el foco internacional sobre Italia durante todo el mes.
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