Los Pistons de Detroit dieron un golpe sobre la mesa al vencer 113-110 a los Lakers de Los Ángeles, cortando así la imponente racha de nueve victorias consecutivas que ostentaba el conjunto californiano.
La figura indiscutible del encuentro fue Daniss Jenkins, quien vivió la mejor noche de su carrera profesional al encestar 30 puntos. Jenkins no solo lideró el volumen ofensivo, sino que demostró temple de acero al anotar seis unidades cruciales en los últimos 34 segundos del compromiso, sentenciando el destino de los de púrpura y oro.
El duelo fue una montaña rusa de emociones. Detroit llegó a gozar de una ventaja de 16 puntos al inicio del tercer periodo, pero la jerarquía de los Lakers no tardó en aparecer. Comandados por un Luka Doncic que terminó con 32 tantos —tras ser habilitado por la liga al anularse su 16ta falta técnica— y un Austin Reaves que aportó 24 unidades, Los Ángeles logró darle la vuelta al marcador (108-107) restando apenas 39 segundos.
Sin embargo, la respuesta de los Pistons fue inmediata. Jenkins devolvió la ventaja desde la línea de tiros libres y, tras un fallo de Doncic en la posesión final, Detroit aseguró su cuarta victoria al hilo y la séptima en sus últimos ocho encuentros.
Por su parte, LeBron James tuvo un inicio atípico al irse en blanco durante toda la primera mitad. No obstante, terminó rozando el triple-doble con una línea de 12 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, un esfuerzo que resultó insuficiente ante la energía de los locales.
Junto a Jenkins, el pívot Jalen Duren fue fundamental en la pintura para Detroit, registrando un doble-doble de 20 tantos y 10 capturas, mientras que Ausar Thompson destacó en el apartado defensivo con bloqueos clave sobre Reaves en momentos críticos.
Con este resultado, los Pistons confirman su excelente estado de forma y se consolidan como el «matagigantes» de la semana, mientras que los Lakers deberán reagruparse tras ver caer su invicto de casi tres semanas.
Noticia al Día