El equipo 23XI Racing, copropiedad de la leyenda de la NBA Michael Jordan y del piloto Denny Hamlin, celebró este domingo una victoria histórica en las 500 Millas de Daytona, luego de que Tyler Reddick se impusiera en una dramática última vuelta.
Reddick, al volante de un Toyota del 23XI, aprovechó un accidente de Chase Elliott cuando este se encaminaba al triunfo, maniobra que le abrió el camino para quedarse con la bandera a cuadros en la carrera más emblemática de la NASCAR.
Michael Jordan presenció la competencia desde el circuito y no ocultó su emoción tras el resultado. “Es increíble. Tuvimos un grupo de pilotos que luchó y se apoyó mutuamente. En estas carreras nunca sabes cómo terminarán; solo intentas llegar al final”, expresó visiblemente satisfecho.
El copropietario añadió que la victoria “se siente como ganar un campeonato”, aunque bromeó con que no lo asimilará del todo “hasta que reciba el anillo”.
La celebración llega en medio de un contexto tenso entre 23XI Racing y la organización de la NASCAR. Tanto Jordan como Hamlin, junto con el equipo Front Row Motorsports, mantienen una demanda contra la categoría, alegando que los contratos de fletamento o ‘charter’, que garantizan participación y distribución de ingresos, imponen condiciones restrictivas que violarían la legislación antimonopolio estadounidense.
Según la acción legal, las cláusulas de exclusividad y el control sobre los ingresos limitan la competencia y afectan especialmente a los equipos que operan con márgenes reducidos.
23XI Racing y Front Row son las únicas organizaciones que se negaron a firmar los nuevos acuerdos, argumentando que el modelo actual de reparto económico resulta injusto y poco sostenible.