La final de la Serie del Caribe 2026 en Guadalajara entregó a México su primer título en una década y el primero en la historia de los Charros de Jalisco, que levantaron el trofeo tras un duelo inolvidable ante los Tomateros de Culiacán.
Representando al “México Rojo”, el equipo dirigido por Benjamín Gil se impuso 12-11 en entradas extras a los Tomateros, inscritos como “México Verde", en un choque que recordó la intensidad de la final de la Liga Mexicana del Pacífico.
El juego parecía inclinarse temprano hacia los Charros, que tomaron ventaja de 9-1 hasta el cuarto inning gracias a un ataque explosivo: tres carreras en el segundo, cuatro en el tercero y dos más en el cuarto.
Pero los Tomateros protagonizaron una reacción histórica: seis carreras en el quinto, uno en el séptimo, dos en el noveno, para empatar el encuentro y enviarlo a entradas adicionales.
Con la Regla del Corredor Fantasma, Culiacán tomó ventaja en la parte alta del décimo. Sin embargo, los Charros respondieron con temple: Julián Ornelas y Michael Wielansky anotaron las dos carreras del triunfo, ambas producto de dos wild pitches consecutivos del lanzador Guadalupe Chávez.
El Estadio Panamericano estalló con la coronación del equipo local, que además cobró revancha de la final perdida en 2025 ante República Dominicana y volvió a imponerse a Culiacán, tal como lo hizo en los cuatro juegos de la final de la LMP y en su duelo previo del torneo.
Se eligió a Michael Wielansky como Jugador Más Valioso del certamen, tras liderar múltiples departamentos ofensivos e igualar la marca histórica de 14 hits en una Serie del Caribe.
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