Cada 29 de noviembre se dedica un día especial a un mamífero muy peculiar, que se localiza en varias regiones de América.
El oso hormiguero es un mamífero americano conocido por su hocico alargado y lengua pegajosa para cazar hormigas y termitas. De las cuatro especies existentes, el oso hormiguero gigante destaca por su gran tamaño, que puede alcanzar entre 1,20 y 2,20 metros de largo (incluyendo la cola).
La cola: clave para la supervivencia
Un estudio reciente publicado en el Journal of Ethology por científicos de Brasil y el Reino Unido (Bertassoni, Desbiez, Brisseau, y Soresini) reveló la función crítica de la cola del oso hormiguero gigante para su supervivencia.
Herramienta de Transporte y Protección: La cola es fundamental para que la hembra pueda transportar y proteger a su cría.
Defensa: Les da una ventaja crucial al enfrentar peligros en la naturaleza.
Los investigadores concluyeron que una lesión o la pérdida de la cola puede ser fatal, impidiendo que el animal sobreviva en el entorno silvestre.
Recomendación esencial
A la luz de este hallazgo, los autores del estudio recomiendan que los centros de rescate y zoológicos presten especial atención a la salud de la cola. Su estado debe ser un factor tan importante como cualquier otra parte del cuerpo al momento de evaluar si un oso puede ser devuelto a la vida silvestre.
La cola del oso hormiguero gigante no es una simple rareza, sino una herramienta fundamental e imprescindible para la existencia de la especie en Sudamérica.
Noticia al Día/Infobae