
Venezuela tiene un gran potencial productivo, con cifras que varían entre 20 y 35 millones de hectáreas con vocación agrícola y pecuaria y condiciones climáticas y geográficas privilegiadas para que el sector agropecuario crezca, si se desarrolla una política de Estado entre el sector privado y público que permita aumentar la ganadería.

Según José Labrador, vicepresidente de Fedenaga y presidente de la Federación de Ganaderos y Agricultores del estado Barinas (Fegabarinas), en el país existen más de 35 millones de hectáreas para aumentar la producción de carne y leche.

«Actualmente no tenemos estadísticas oficiales, pero hay una estimación que puede haber 10 millones de animales bovinos en Venezuela. Eso representa que hay 0.2 animales por hectárea, dijo.

A su juicio en el país "tenemos unas potencialidades tremendas para la producción láctea, porque podemos producir en el trópico por debajo de los mil metros sobre el nivel del mar. Solamente este país y la India lo pueden hacer".
Explicó que, "si miramos a Brasil, Chile, Argentina o Colombia estos países producen leche por encima de los mil metros sobre el nivel del mar y si analizamos casos de éxito de desarrollo de la ganadería tenemos que mirar a Brasil, que en los últimos 40 años pasó de 39 millones de cabezas de ganado a 236 millones de cabezas, lo que lograron con orden, administración, seguimiento, supervisión y uso de biotecnología".
Los precios al consumidor bajarían
Sí, en teoría, un aumento en la producción de carne y leche debería bajar los precios al consumidor debido a la ley de oferta y demanda, ya que más disponibilidad (oferta) frente a una demanda constante o menor reduce los precios.

Sin embargo, en la práctica, factores como la inflación, el aumento de costos de producción (alimentos, energía), la demanda interna y externa, y la intermediación pueden hacer que los precios suban o se mantengan altos a pesar de la mayor producción, como se ha visto recientemente en algunos mercados.
Las perspectivas del sector
El gobierno venezolano reporta un aumento en las hectáreas destinadas al sector agropecuario, con metas ambiciosas para éste año, incluyendo la activación de más de 10 a 35 millones de hectáreas productivas, con enfoque en la soberanía alimentaria y exportaciones, aunque organismos privados señalan desafíos como estancamiento o caída en siembra en años previos.
Noticia al Día/ Foto: Xiomara Solano