Jueves 22 de enero de 2026
Internacionales

Un fotógrafo del New York Times localiza un "bogie" en una zona que no había sido acordonada en España

Mientras las autoridades centran sus esfuerzos en el punto exacto de la colisión entre un tren Iryo y un Alvia, el profesional localizó una pieza estructural crítica a 300 metros de distancia, en un área que aún no había sido custodiada por los investigadores.

Un fotógrafo del New York Times localiza un
Imagen: New York Times
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Un hallazgo realizado por un reportero gráfico de The New York Times, ha puesto en el foco de la opinión pública la gestión de la zona del desastre ferroviario en Adamuz, Córdoba. Mientras las autoridades centran sus esfuerzos en el punto exacto de la colisión entre un tren Iryo y un Alvia, el profesional localizó una pieza estructural crítica a 300 metros de distancia, en un área que aún no había sido custodiada por los investigadores.

El descubrimiento se produjo el martes por la tarde, cuando el fotógrafo avistó un "bogie". el pesado armazón que sujeta las ruedas y los ejes de los vagones, semisumergido en un arroyo cercano a un barranco.

A pesar de la importancia técnica de esta pieza para determinar las causas del accidente, el diario neoyorquino confirmó que el área no presentaba ningún tipo de acuerdo ni señalización oficial, permitiendo el libre acceso a un elemento de prueba fundamental.

Imagen: New York Times

Contradicciones en la investigación

La relevancia del hallazgo quedó patente tras la reacción de las fuerzas de seguridad. Al ser informados por el equipo del medio internacional y visualizar las imágenes de la pieza, los agentes de policía en Adamuz ofrecieron versiones contradictorias: inicialmente admitieron que la buscaban y posteriormente, afirmaron conocer su ubicación pero evitaron dar detalles por el secreto de la investigación.

Por su parte, ADIF confirmó la localización de la pieza avanzada la noche del martes, aunque declinó responder a las preguntas sobre el retraso en su aseguramiento o el motivo por el cual no se había acordonado la escena en esa zona específica.

Para los expertos, el hecho de que un componente de tal magnitud se encuentre a 300 metros de la vía es un indicio potencial de que el fallo pudo ser mecánico y previo al impacto. La labor del fotógrafo no solo ha documentado una prueba física, sino que ha evidenciado posibles fallos en el protocolo de búsqueda de restos del siniestro, que hasta el momento arroja un saldo de 43 fallecidos, 45 desaparecidos y decenas de heridos.

La investigación continúa ahora con el análisis de este componente para determinar si su desprendimiento fue el detonante del descarrilamiento inicial del tren Iryo.

Noticia Al Dia / Con información de New York Times

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