En medio de una atmósfera de profunda devoción, más de 250 mil fieles de los cinco continentes se congregan en el Santuario de Fátima para conmemorar el centenario de las apariciones de la Virgen María. Así lució el recinto en la víspera de su festividad central este 13 de mayo, recordando que en este mismo lugar, en 1917, la Santísima Virgen se manifestó ante los tres pastorcitos.
Durante la homilía de la vigilia el pasado 12 de mayo, el Patriarca de Lisboa, Monseñor Rui Valério, exhortó a los peregrinos a ser «luz» en un mundo actualmente herido por la guerra, la violencia y la soledad.


El prelado enfatizó que la conmemoración debe ir más allá de lo simbólico. «No basta con encender una vela. No basta con recibir la luz. Es necesario convertirse en luz», desafió Valério, presentando la práctica diaria del perdón, la reconciliación y la caridad concreta como el verdadero camino de santidad.
La presencia masiva de peregrinos resalta la vigencia del mensaje de Fátima un siglo después, consolidando al santuario como un epicentro global de oración por la concordia entre las naciones.


Cierre de la Gran Peregrinación de Mayo
La Peregrinación Internacional Aniversaria continúa este miércoles, 13 de mayo, con una agenda cargada de simbolismo:
- A las 9:00 a.m.: se recitó el Santo Rosario en la Capilla de las Apariciones, sitio exacto de los hechos de 1917.
- La Misa Internacional serealizará en el altar del Recinto de Oración e incluirá la tradicional bendición a los enfermos.
- La Procesión del Adiós marcará el cierre oficial de la primera gran peregrinación de 2026, donde los fieles despedirán la imagen de la Virgen hasta el próximo encuentro.

Un siglo de devoción: El origen de Fátima
La historia del Santuario se remonta al 13 de mayo de 1917, cuando tres pequeños pastores, Lucía dos Santos y sus primos Francisco y Jacinta Marto, relataron haber visto una figura celestial «más brillante que el sol» sobre una encina en Cova da Iria. Según el testimonio de los niños, la Virgen María les pidió que regresaran al mismo lugar durante cinco meses y les entregó un mensaje centrado en la oración del Rosario y la penitencia por la paz mundial.
Aquel evento, que culminó con el famoso «Milagro del Sol» en octubre del mismo año ante miles de testigos, transformó una zona de pastoreo en uno de los centros de peregrinación más importantes de la cristiandad. Hoy, el mensaje de Fátima sigue resonando como un llamado a la esperanza y a la reconciliación en tiempos de incertidumbre global.
Arelys Munda / Noticia Al Día
Imágenes y Video: EWTN