Las calles de la ciudad de Minneapolis amanecieron encendidas, protestas, arrestos y denuncias contra los agentes del ICE. La temperatura marcaba -30 grados Celsius, pero miles de trabajadores, estudiantes y comerciantes habían decidido no ir a trabajar, no abrir sus negocios, no asistir a clases.
Era un cierre económico contra el despliegue de 3.000 agentes del ICE en la ciudad —cinco veces más que toda su fuerza policial— enviados por Trump para ejecutar su represión migratoria.
En el aeropuerto de Minneapolis-St. Paul, 100 líderes religiosos bloquearon la carretera principal antes del amanecer. Fueron arrestados en masa mientras oraban. Los carteles que dejaron exigían que empresas como Delta Air Lines rompieran sus vínculos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Otros mostraban nombres de trabajadores del aeropuerto, miembros del sindicato Unite Here, detenidos por agentes federales.
Miembros de la clase trabajadora de la cuidad reciben lo que califican "represión" brutal por parte de estos agentes en el estado de Minnesota. Es una huelga general histórica contra lo que llaman "El terror del ICE" anuncian que no hay trabajo hasta que los agentes se vayan de la ciudad, lo que ha hecho que los protestantes desafíen las bajas temperaturas que se registran.
Los denunciantes, aseguran que el presidente Donald Trump trata de dominar los estados en donde mandan los demócratas, usando la fuerza con redadas con agentes del ICE.
Se reporta un segundo asesinato este sábado 24 de enero tras las protestas
Agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (ICE) dispararon a una persona en Mineápolis este sábado, según informaron funcionarios estatales y locales en redes sociales.
Alrededor de 100 manifestantes se congregaron en el lugar, exigiendo a la Policía de Mineápolis que arrestara a los agentes federales de inmigración implicados en el tiroteo. Un comunicado emitido por la administración de la ciudad señaló que, por el momento, no disponían de detalles sobre el incidente.
Posteriormente, la Policía de Mineápolis confirmó el fallecimiento del hombre de 51 años, involucrado en el tiroteo.
La chispa que encendió esta rebelión cívica fue Renee Good, madre estadounidense de 37 años asesinada a balazos por un agente del ICE el 7 de enero durante una redada. Pero el fuego se avivó con otro caso que indignó al país, Liam Conejo Ramos, niño ecuatoriano de cinco años detenido junto a su padre cuando regresaban de la escuela.
Noticia al Día/Telesur