Lionel Messi lo ha vuelto a hacer. El astro argentino ha inscrito su nombre con letras de oro en el Olimpo definitivo del fútbol al convertirse en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, estableciendo una nueva marca en solitario. Con un espectacular doblete conseguido ante Austria en el Mundial de 2026, Messi alcanzó la cifra de 18 goles, dejando atrás el registro previo del alemán Miroslav Klose.
El camino hacia la gloria en este torneo comenzó en la primera jornada de la fase de grupos, donde el ’10’ firmó un hat-trick antológico frente a Argelia que lo igualó con el teutón. Pocos días después, la cita con la historia se consumó ante el seleccionado austríaco. La coincidencia poética no pasó desapercibida para los románticos del fútbol: Messi rompió el récord justo 40 años después de que Diego Armando Maradona esculpiera el ‘Gol del Siglo’ en México ’86.
Con este logro, el capitán argentino agiganta un legado que se extiende a lo largo de seis ediciones mundialistas, un récord de longevidad y efectividad implacable:
- Alemania 2006: un gol (su debut en las redes mundialistas)
- Sudáfrica 2010: 0 goles (su única cita en blanco)
- Brasil 2014: cuatro goles (subcampeón del mundo)
- Rusia 2018: un gol
- Qatar 2022: siete goles (campeón del mundo y MVP)
- Mundial 2026: cinco goles (y contando…)
La selecta lista de los titanes del gol
Con sus 18 tantos, Messi lidera ahora una tabla histórica que repasa a las más grandes leyendas del planeta fútbol. Así queda la clasificación de los máximos artilleros en la historia de los Mundiales:
Lionel Messi: 18
Miroslav Klose: 16
Ronaldo Nazario: 15
Kylian Mbappé: 14
Detrás de la gesta de Messi, la tabla nos recuerda la ferocidad de otros grandes de este deporte. El francés Kylian Mbappé ya acecha los puestos de vanguardia con 14 dianas tras marcarle un doblete a Senegal en esta edición. Por su parte, el registro del galo Just Fontaine sigue siendo un hito inalcanzable de efectividad pura, al firmar sus 13 goles en una única edición (Suecia ’58), mientras que Pelé se mantiene como el único tricampeón de la lista, habiendo distribuido sus 12 gritos sagrados en cuatro Copas distintas.
Hoy, el debate sobre el trono del fútbol parece tener un dueño indiscutible. Lionel Messi no solo es el sinónimo del juego vistoso y la creación; ahora es, de manera absoluta, el máximo romperredes en la historia de la competición más importante del planeta. El legado está completo.
