Las autoridades federales de Estados Unidos ratificaron que Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, es uno de los objetivos principales de su lista de prófugos.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) recordó el miércoles 18 de febrero, que el líder máximo del Tren de Aragua (TdA) continúa evadiendo la justicia internacional, reafirmando su estatus como una amenaza de seguridad nacional.
Guerrero Flores no solo es buscado por liderar la expansión de la megabanda venezolana, sino que enfrenta acusaciones de extrema gravedad en suelo estadounidense:
Violación de la Ley RICO diseñada específicamente para desmantelar organizaciones de crimen organizado y estructuras corruptas. La Ley RICO permite a los fiscales procesar a los líderes de una organización por los delitos que ordenaron o supervisaron, incluso si no los ejecutaron personalmente.
Apoyo material al terrorismo un cargo que eleva su perfil de delincuente común a amenaza trasnacional.
Participación directa o intelectual en asaltos, secuestros y asesinatos sistemáticos.
Lo que comenzó como una banda carcelaria en Venezuela ha evolucionado, según el Departamento del Tesoro, en una "amenaza hemisférica". La organización ha logrado ramificarse por todo el continente, provocando una respuesta conjunta de las agencias de inteligencia de EE. UU.
El gobierno estadounidense no solo busca la captura física, sino el ahogo financiero de la red. El Departamento del Tesoro impuso sanciones contra Guerrero y cinco cabecillas más, destacando entre ellos a su lugarteniente principal: Yohan José Romero, alias “Johan Petrica”.
Héctor Rusthenford Guerrero Flores permanece en fuga. Se considera armado y altamente peligroso. Las agencias federales instan a cualquier persona con información a comunicarse con las autoridades de manera anónima.
Noticia al Día/Caraota digital