El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Estados Unidos de generar una "persistente interferencia electromagnética" en el espacio aéreo del Caribe, específicamente sobre Venezuela, en medio del despliegue militar estadounidense en la región, calificado por Caracas como una agresión para apoderarse de sus recursos.
"Denunciamos persistente interferencia electromagnética en el Caribe, particularmente sobre el espacio aéreo de Venezuela, provocada por el ofensivo y extraordinario despliegue militar de EEUU en la región", escribió en X.
Asimismo, Rodríguez sostuvo que estas medidas constituyen una "escalada de la agresión militar y la guerra psicológica contra territorio venezolano, dirigidas a derrocar por la fuerza al legítimo Gobierno de esa hermana nación de nuestra América".
La Administración de Donald Trump ha escalado esta jornada su agresión contra Venezuela, anunciando el cierre total del espacio aéreo sobre y alrededor del país caribeño. Esta medida se enmarca en la masiva operación militar desplegada por Washington en la región, la cual ha sido denunciada enérgicamente por Caracas, así como por gobiernos y organismos internacionales.
El pretexto para la agresión
Desde agosto pasado, EEUU mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela. Justifica su despliegue militar, denominado operación ‘Lanza del Sur’, como una lucha contra el narcotráfico, acusando sin pruebas al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de liderar un cártel.
Sin embargo, esta narrativa carece de sustento. Tanto la ONU como la propia Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA) señalan que Venezuela no es el itinerario principal para el tráfico de drogas hacia EEUU, que utiliza mayoritariamente la ruta del Pacífico.
Como parte de esta supuesta lucha, se han realizado bombardeos contra embarcaciones, resultando en decenas de muertos sin que se hayan presentado evidencias de que se tratara de narcotraficantes. Expertos internacionales han condenado estos hechos como "ejecuciones sumarias" que violan el derecho internacional.
Postura de Caracas
Ante las acusaciones estadounidenses, el Gobierno venezolano ha articulado una respuesta unificada ante las imputaciones de Estados Unidos, repudiando el marco de confrontación bilateral y denunciando una estrategia de agresión multilateral. El presidente Maduro ha denunciado que el verdadero objetivo de Washington es imponer un "cambio de gobierno" para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de la nación bolivariana.
El presidente venezolano calificó las acciones de Washington como una campaña de desprestigio contra su administración para "justificar cualquier cosa" contra la nación bolivariana. Afirmó que esta estrategia busca manchar la imagen de Venezuela y su revolución como pretexto para las agresiones, algo que "han hecho muchas veces".
Frente a lo que el mandatario denominó 17 semanas de "agresión imperialista", acompañada de una "guerra psicológica", ha celebrado la fortaleza del pueblo venezolano, que ha construido un "poder de la conciencia" y "de la voluntad", además de "un inmenso poder político, social y militar" para hacer frente a estas amenazas.
Noticia al Día/RT