Al menos 19 personas han fallecido y más de 25.000 hectáreas han sido consumidas por la ola de incendios forestales que afecta al centro y sur de Chile, especialmente en las regiones de Ñuble y Biobío, según confirmaron autoridades oficiales.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, informó que además de las víctimas mortales, alrededor de 300 viviendas han resultado afectadas, aunque no descartó que las cifras puedan aumentar en las próximas horas debido a la magnitud de los siniestros.
Para enfrentar la emergencia, se desplegaron cerca de 900 efectivos de Carabineros y más de 3.000 militares en las zonas impactadas, con el objetivo de apoyar las labores de contención, evacuación y resguardo de las comunidades.
Boric indicó que sostuvo una conversación con José Antonio Kast, próximo presidente de Chile, a fin de coordinar acciones conjuntas durante la transición de gobierno.
“Esto lo vamos a tener que afrontar en conjunto”, señaló el mandatario.
Asimismo, el jefe de Estado instruyó al canciller Alberto van Klaveren a contactar a embajadores y organismos internacionales para gestionar apoyo externo ante la emergencia.
Las autoridades también anunciaron que se iniciaron investigaciones para determinar las causas del inicio del fuego y establecer responsabilidades.